Soy una nube

La mayoría de las personas decimos de nosotras mismas que "estamos estresadas", "me da fobia hacer esto", o que "tengo ansiedad", pero ¿queremos decir todas lo mismo? ¿es necesariamente malo que nos sintamos así? y, si no nos gusta estar así ¿por qué continuamos haciendo las mismas cosas?

 

El estrés, la fobia y la ansiedad son procesos en los que media una evaluación de la situación por parte de la persona sobre aquello que está pasando y donde decide si con los recursos que tiene a su alcance la puede abordar o no, y cómo lo va a hacer.

Esa evaluación no es siempre a nivel consciente, ni tiene por qué ser realista, ni desde luego única de estos tres procesos, es decir, esta evaluación la hacemos continuamente con las situaciones o estímulos con los que vamos interactuando en cada momento, si fuera siempre consciente, calculada y contrastada... ¡no nos daría tiempo a vivir!

 

Por eso, nos vamos haciendo nuestros esquemas mentales para poder acceder rápidamente a ellos y poder actuar con rapidez. Ésta es la parte lógica y de supervivencia de esos esquemas.

Pero claro, así pasamos por alto algunas variables... y si en alguna ocasión diferente a la habitual aplicamos el esquema que siempre nos ha servido para tirar hacia adelante, daremos por válido nuestro esquema también para esas situaciones sin tener que hacer un nuevo esquema o categoría que se adapte mejor a esa nueva circunstancia. Y así, seguimos ahorrando tiempo y esfuerzo mental.

Si esto es lo que hacemos a nivel cognitivo, que está integrado en nuestro sistema fisiológico, emocional y conductual, podemos decir que por eso también seguimos "haciendo" las mismas cosas incluso en situaciones algo diferentes.

 

Sin embargo, cuando nos volvemos a encontrar con aquella situación diferente que un día coló con ese esquema que nos habíamos montado y ya no nos funciona el esquema...¡catacroc!

Y ese "catacroc" puede significar ansiedad, fobia, estrés... aunque también puede llamarse amargura, agresividad o difusión de la propia identidad, en ocasiones y en personas.

 

En una fobia, por ejemplo, existe un componente esencial de miedo. Un miedo que es desproporcionado a lo que la persona considera como amenaza inminente (ahora) después de hacer su evaluación y de valorar sus recursos.

En la ansiedad, se dice que es un miedo al futuro, creer que no se va a poder hacer frente a aquello que está por venir.

Y en el estrés no interviene el miedo, o no como componente esencial: el estrés es un mecanismo fisiológico, cognitivo, emocional y conductual que te prepara para la acción tras haber hecho la evaluación de la situación y de tus propios recursos. Puedes sentir miedo o no.

 

Una vez nos enfrentamos a un estímulo y por ejemplo, como era nuevo para nosotras, sentimos miedo. El miedo es una emoción básica muy útil para protegernos, por lo que no hay nada de "malo" en sentir miedo, al contrario, es supervivencia... nuevamente.

Entonces, junto con o después de este miedo a ese estímulo o situación hacemos nuestra evaluación y decidimos cómo abordarla teniendo en cuenta también los recursos a los que podemos acceder en ese momento.

Que pensamos que nos puede hacer daño y no tenemos recursos para enfrentarnos: a escapar. Qué bien nos viene ahora el estrés para poner pies en polvorosa.

Que pensamos que es un desafío y que puede ser un reto: vamos a por ello, pero con todos los recursos disponibles sin bajar la guardia. Que bien que tenemos al estrés para no dormirnos en los laureles y que nos pueda el desafío.

Que es una situación controlable: pues no nos hace falta el estrés, la abordamos con nuestro esquema habitual y listo.

 

Es natural y muy útil tener miedo o estrés, pero son mecanismos que se entienden dentro de un corto plazo, prepararte para la acción en un momento determinado, sea cual sea la direción de esa acción.

Como somos un todo integrado de emociones, cogniciones y conductas con su correlato fisiológico, si estás "alerta" para actuar y eso para lo que te preparas nunca llega o siempre está presente, nuestro todo integrado se resiente, desatiende al resto de situaciones o estímulos y se agota o debilita. Esto es lo que se conoce comunmente como estrés,  pero es una consecuencia de prolongar en el tiempo un mecanismo que funciona solo para actuar en un momento concreto y cuando nuestra evaluación ha sido positiva para nuestros recursos.

 

Por eso cuando hacemos en esos momentos nuevamente una evaluación ya parece que no tenemos recursos o cuestionamos si nuestra primera evaluación fue acertada o en realidad nunca dispusimos de esos recursos. Aquí aparece la ansiedad, fobias, etc y los problemas de salud,  como si todo el ejército (nuestro todo integrado) estuviera sitiando una ciudad durante demasiado tiempo y estuviera agotado, hambriento y desmotivado además de perdiendo todo el resto de territorios, que también eran muy importantes.

 

La ventaja de ser un todo integrado, es que puedes descubrir que ya estás en esa fase observándote en cualquiera de tus puntos: tanto en lo cognitivo, como en lo emocional, conductual, de interacciones o físico. No te hace falta que en todos tus ámbitos veas claramente tu miedo pasado de rosca o tu estrés, con que lo veas en alguno es suficiente de momento.

También porque puedes cortar el círculo por cualquier punto que el resto se verá afectado, por ejemplo, puedes reducir tus actividades a un número que con tu evaluación actual consideres que sí puedes llegar, o mimar tu cuerpo cada día para bajar las sensaciones de alerta continua, relacionarte con gente con el único objetivo común de estar bien en ese rato...

 

Así que, tras esta información puedes realizar una nueva evaluación de la situación, si quieres más consciente y presente o dejarla que repose para tomar distancia y con ella decidir, si vas a seguir "haciendo" lo mismo o si quieres aceptar el miedo y el estrés como recursos que tienes ahí y utilizarlos en momentos de desafío o daño inminente sin evitarlos ni prolongarlos, en cuyo caso, empieza cortando el círculo por donde quieras y después rodéate de recursos para no volver a ese esquema que ya no te vale.


¡Nos vemos por la Nube!

 

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Comentarios: 1
  • #1

    Zuriñe Serradilla (martes, 24 noviembre 2015 09:40)

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